Las mentiras de Manuel Salvador Molina – Columna de Opinión | Timanenses.Com

Las mentiras de Manuel Salvador Molina – Columna de Opinión

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Escrita por el Abogado Antonio Curaca Pajoy
Abogado

“Conociendo al Dr. Manuel Salvador Molina, nos parece muy desatinados sus comentarios, máxime cuando lo hace en su condición de abogado y a través de una columna periodística.” … Por: Antonio Curaca Pajoy.

Frente a los comentarios injuriosos e infundados que hace el Dr. MANUEL SALVADOR MOLINA HURTADO en contra del señor Alcalde de Timaná Dr. Marco Adrián Artunduaga Gómez, debo precisar lo siguiente: En primer lugar, resulta inobjetable, que la válida decisión del Tribunal Administrativo del Huila de “DECLARAR SIN VALIDEZ” el Acuerdo municipal 016 del 05 de junio de 2020, por medio del cual el Concejo Municipal de Timaná adoptó el PLAN DE DESARROLLO DEL MUNICIPIO para el periodo 2020-2023, obedeció a una omisión, la cual considero involuntaria, por parte del Concejo municipal de Timaná en el trámite de dicho Acuerdo, omisión esta que fue califica por el Tribunal como “…vulneración de la Ley, al no darse la aprobación del mismo de conformidad con lo establecido en el artículo 73 de la Ley 136 de 1994 para la realización de los debates, …”

Digiriendo el contenido del citado artículo 73, el Honorable Tribunal Administrativo del Huila en la sentencia que declaró la invalidez del Acuerdo 016 de 2020, hace la siguiente valoración: “En efecto, el primer debate en la comisión Segunda se llevó a cabo el 28 de mayo de 2020, y el segundo debate el 31 de mayo de 2020, este último el cual ha debido realizarse tres días después del primer debate, esto es, el 1 de junio de 2020, por cuanto de conformidad con el artículo 73 de la Ley 136 de 1994, para que el proyecto de Acuerdo aprobado en la Comisión respectiva, sea debatido en la plenaria de la Corporación, los tres días se cuentan a partir del día siguiente al que se llevó a cabo el primer debate”. El contenido del texto anterior no permite ninguna otra interpretación distinta, a que se cometió un error involuntario por parte del Concejo municipal en el trámite de aprobación de dicho Acuerdo.

Ahora es de aceptar sin resquemores, que la Administración pudo subsanar dicho impasse antes de ser sancionado por el señor alcalde, mediante la objeción al proyecto aprobado por el Concejo, como lo prevé el artículo 78 de la Ley 136 de 1994; control que le correspondía emprender a la Oficina Jurídica de la Alcaldía, no al propio alcalde.

En segundo lugar, ni la Gobernación del Huila al formular las observaciones de rigor, ni el Tribunal en la sentencia, se ocuparon en absoluto sobre el contenido material o texto del PLAN DE DESARROLLO “PACTO POR UN NUEVO TIMANÁ CON EQUIDAD PARA TODOS 2020-2023”. Quedando en consecuencia incólume el proyecto del PLAN DE DESARROLLO presentado por la Administración Municipal.

En ese sentido, nos preguntamos, ¿de dónde saca el constitucionalista Dr. Manuel Salvador Molina Hurtado, su argumentación sarcástica, de que el Alcalde de Timaná “…persigue (sic) confundir a la comunidad y a la opinión pública para evadir responsabilidades políticas y administrativas…”?, y todavía algo más incoherente con la realidad, cuando esboza en su texto periodístico, que “…se prueba jurisprudencialmente que el estruendoso fracaso del Plan de Desarrollo no se debe a un simple errorcito de forma. No es cierto. Engaña”.

Conociendo el Dr. Manuel Salvador Molina, nos parece muy desatinados sus comentarios, máxime cuando lo hace en su condición de abogado y atreves de una columna periodística.

A modo de corolario: Se dejó sin validez el Acuerdo 016 de 2020 por medio del cual se adoptó el Plan de desarrollo del municipio de Timaná para el periodo 2020-2021, y en lo que respecta al Plan de Desarrollo presentado por la Administración municipal al Concejo, este queda incólume, para ser nuevamente presentado al Concejo para que tramite su adopción como tal. Pues una cosa, es una cosa, y otra cosa, es otra cosa. El trámite de formulación del Plan de desarrollo se rige por la Ley Orgánica 152 de 1994, y el trámite de su adopción en el Concejo, básicamente, por la ley 136 de 1994.

“No hay otro fantasma tan difícil de ahuyentar que el de la injuria”. –Alexander Smith.

Escrito por el Abogado Antonio Curaca Pajoy

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